Hacer las cosas bien desde el principio

Cuando hablamos de reformas todo el mundo se echa las manos a la cabeza y no quiere ni oír hablar del tema. Después de lo que veo casi a diario yo lo entiendo. Gastar el dinero, el tiempo y la energía en una reforma es muy duro, para luego comprobar que no cubre ni tus necesidades ni tus expectativas.
De esto quiero hablar hoy porque acabo de terminar un pequeño arreglo en un baño que se había construido hace sólo 5 años. Cuando los clientes quisieron añadir el baño para una mayor utilización de la buhardilla, se decidieron por un un equipo de albañiles que no hizo un estudio previo de las necesidades.
Se dejaron guiar pensando que sabían lo que hacían, y aunque lo construyeron bien resultó ser un baño pequeño, todo demasiado junto, y con una ducha pequeña que no se ha podido usar en todo este tiempo. No se si alguien ha intentado meterse en una ducha de 75×75, pero es francamente incómodo. Apenas puedes respirar y no digo nada como se te caiga el jabón al suelo tienes que ser contorsionista de profesión para poder recuperarlo.
El hecho es que nunca llegaron a usar esta ducha porque al poner la mampara no podían sentarse en el inodoro y optaron por usar el inodoro y ducharse en el baño de la planta de abajo.Como veis, la inversión no se ha rentabilizado de la manera adecuada.
Ahora han decidido arreglar el baño, dentro de lo que se ha podido hacer sin tirarlo entero. La única solución era ampliar la ducha colocando una de 75×90 de largo, que cabía perfectamente. Quitar el mueble de lavabo de obra, que era muy mono pero resultaba muy pesado para un baño tan pequeño y poner una mampara que pueda permanecer abierta mientras no te duchas, pero que cierra perfectamente cuando estás dentro y que puede abrir hacia dentro (o hacia afuera) que es donde más sitio hay para entrar a la ducha.
Por fin después de 5 largos años se puede utilizar el baño, pero han tenido que realizar una pequeña inversión que no habría sido necesaria si el estudio de las necesidades se hubiese realizado al inicio del proceso.
Cuando tengáis necesidad de reformar, aunque sólo sea un baño, yo os recomiendo que lo penséis. Preparad las cosas antes de hacerlas, ver todas las opciones y las distintas soluciones hace que nuestra reforma siempre quede bien. Hacer las cosas bien desde el principio siempre es mucho más económico y menos engorroso y no implica que el presupuesto sea más caro, sólo, que está bien hecho.
A continuación os dejo fotos del “antes” y del “después” para que podáis apreciar lo cerca que están los sanitarios unos de otros y la solución que se le ha dado al baño para poder utilizarlo.

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